sábado, 10 de abril de 2010

el día de san Valentin


Tengo ligeras sospechas de la gran confabulación comercial que supone el día de san Valentín. Para muchos es un día muy especial, símbolo de amor y amistad.

De origen anglosajón, surgió a finales del siglo XIX cuando los varones pretendientes regalaban a sus futuras esposas postales, flores y chocolate como expresión de los sentimientos. Aunque no fue un día exclusivamente de parejas y matrimonios, pues se hacían regalos entre amigos, llegó a generalizarse como día de los enamorados. En la mayoría de los países el rito es sencillo. Durante esta fecha (varía según el lugar), las parejas suelen entregarse presentes entre cartas de amor, rosas, bombones y un sinfín de obsequios más o menos en función del poder adquisitivo. Para rematar la faena (y para los que puedan costeárselo) se concluye con una cena romántica en un restaurante de etiqueta.

A principios del siglo XX el día de san Valentín se exportó a Estados Unidos y de allí al resto del mundo. El hecho de que se convirtiera en un fenómeno mundial tiene que ver bastante con el sistema consumista que nos han introducido, sutilmente, nuestros amigos los yanquis. En nuestro caso, fue Galerías Preciado quien, imitando las grandes cadenas norteamericanas, introdujo el día de san Valentín en los hogares españoles como táctica económica para que los “borreguitos” inundasen las tiendas y comprasen productos a mansalva. Antes, al menos aquí, el único día conocido para expresar amor y amistad era la Navidad. Pero como también hacía falta reinventar las costumbres para distraer las mentes de la masa consumista, el sistema nos impuso (gracias a la “caja tonta”) el día de San Valentín.

Es más, a los grandes almacenes no les bastaba los tres Reyes Magos como para ofrecernos a Papa Noel (icono pagano de los pueblos nórdicos). Por lo tanto, ahora resulta que los niños reciben regalos dobles, que suponen gastos dobles Y la lista sigue: Rebajas, día de la Madre, día del Padre, día de los Santos, cumpleaños, aniversarios, etc. ¿No podemos agasajar a nuestros queridos cualquier día del año? ¿Tiene que ser exactamente esos días exactamente?

Sencillamente este tinglado que han montado me hace reflexionar sobre el doble filo de la “sociedad del bienestar” actual. Necesitamos reescribir la conciencia colectiva (con ayuda de todos) porque si nos sometemos al sistema, también tenemos que ser conscientes de que, en cierto modo, somos esclavos del mismo. ¿Quién dijo que no es más feliz el que más tiene sino el que menos necesita?

1 comentario:

  1. Es interesante saber jejejejej, y curioso a la vez por que me se yo de un bocazas que deberia saber que yo jamas he celebrado san valentin y con efra menos, nosotros nos queriamos todos los dias y nunca necesitamos excusas para hacernos un regalillo cualquier dia que nos apeteciera :p.

    un saludito. Andrea

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