jueves, 22 de abril de 2010

Larios ataca de nuevo: Neocaciquismo

Ayer estuve cenando con mi hermano y mi cuñada. Ellos me hablaron de un nuevo entramado urbanístico que se está generando en el Trapiche. Detrás de todo esto se encuentra SALSA Inmobiliaria, es decir, los herederos del “todopoderoso” Larios. Lo gracioso es que hay un partido político, Izquierda Unida, cuya posición siempre se ha caracterizado por criticar el poder caciquil de Larios, sólo que ahora está cogido de la mano de su “adversario histórico” en un proyecto que acarreará una tormenta política si la cuestión no se encauza correctamente.

El proyecto posee una primera fachada. Se trata de construir un Centro de Transporte en el sector 7 del Trapiche en cuyo lugar se aglutinarán concesionarios, garajes, autoescuelas, estacionamiento de camiones y tiendas variadas. Pero tras el telón, se encuentra otra realidad distinta; otro pelotazo urbanístico. Pretenden construir zonas residenciales, centros comerciales y espacio para el ocio en el que entrarían cines, zonas deportivas y un pequeño aeropuerto. Desde esta óptica tales proposiciones traerían mano de obra para el sector del ladrillo y, cómo no, muchos contratos aliviando el excesivo número de desempleados veleños. Sumado a ello, Vélez se expandiría hacia el norte, ampliando su núcleo poblacional.

Por el contrario, si permitimos que esto se lleve a cabo, tal y como se ha venido haciendo durante la época de bonanza económica, daremos el tiro de gracia al sector agrícola, tan castigado, olvidado y precario; y cerraremos las puertas a futuros proyectos de sostenibilidad campo – ciudad.

A mi modo de ver, la agricultura es nuestra principal fuente económica (sin contar el turismo). Es sumamente triste que no exista una política apropiada que realce la agricultura de las pequeñas propiedades del municipio. Cada vez son más los labradores de avanzada edad que venden sus tierras porque nadie se hace cargo de ellas. Y, Claro, esas tierras acaban edificándose.

Hace poco un conocido me habló de las ganancias que generaría aquí la creación de fábricas de envase y de conservación de alimentos. Sería una excelente iniciativa con resultados muy positivos, además de incentivar la producción en el campo.

Pero la cuestión es otra. SALSA sigue siendo un cacique. Tiene un enorme poder y lo ejerce como antaño: Con astucia y prepotencia. Antiguamente, Larios extorsionaba a los pequeños propietarios obligándolos a cultivar sus tierras de caña de azúcar y a entregar el fruto en sus fábricas. Empleaba métodos rastreros para comprar propiedades que más tarde arrendaba a sus secuaces. A principios del siglo XX Larios logró concentrar casi la totalidad de las tierras de la Vega del río Vélez. En la actualidad, como la agricultura no es una fuente de ingresos potencialmente importante, ha abandonado el campo, pero sigue arrendando como antaño. Esta vez lo hace con las de la ley: Construye un soberbio centro comercial, lo acondiciona; llegan las multinacionales, alquilan un trocito de local y Larios se forra.

Esto es lo que quieren hacer en el Trapiche, a lo que habría que sumar la especulación inmobiliaria: Otra mina de oro, pues SALSA se ha caracterizado por edificar para la clase social alta.
No obstante, Ha surgido un problema capital para sus planes. El sector 7 tiene terrenos rurales y no industriales, por lo tanto no se puede edificar para tal fin. Igualmente, es un lugar clasificado como zona de alto riesgo por inundación ya que linda con el río. Ante tales obstáculos SALSA (aprobado el Ayuntamiento de Vélez) ha optado por recalificar esas tierras de categoría rural a categoría industrial así como construir un dique de contención ante posibles desboques. De este modo, y tras esta operación, únicamente les queda comprar y edificar.

El sector 7 está formado por pequeños propietarios, labradores cuyo único sustento económico siempre ha sido la agricultura. Muchos de ellos son personas de avanzada edad, jubiladas. La compra de sus tierras les daría una jubiles benigna.

No obstante, aquí subyace la cuestión. SALSA quiere obligar a los propietarios del sector 7 a subsanar los gastos del asfaltado, alumbrado, alcantarillado y, aún más, del dique de contención. En 3 años habrían de buscar el dinero (buscándose la vida con los bancos – como dijo uno de aquí). Y, eso es lo más fuerte, si no pueden pagarlo, SALSA les desahucia. Algunos labradores ya han recibido la visita de numerosos corredores, mandados por SALSA, con la misión de asustarlos y hacer que cedan. De este modo, han sido varios los que han vendido sus tierras a un precio ridículo.

Si consiguen que el 51% de los propietarios del sector 7 estén a favor de vender sus tierras, conseguirán que el proyecto se lleve a cabo y los costes de la futura zona urbanizable recaigan en ellos. El sector 7 quiere salirse del proyecto, pues están en juego su propia economía y sus propias tierras, malvendidas o desahuciadas bajo “extorsión legal”.

Pero pongamos un ejemplo: En función de los metros cuadrados, el pago es mayor o menor. Los abogados del secot 7 afirman que de “cargas externas” (lo que tendrían que pagar los propietarios obligatoriamente) Saldrían más de 100 euros por metro cuadrado; Una persona con 2.000 metros cuadrados de campo (una muy pequeña propiedad) estaría obligado a pagar a Salsa 200.000 euros, unos 33 millones de las antiguas pesetas. ¿De dónde van a sacar ese dinero? ¡Sería imposible!

En este juego existe algo oscuro, en el que se mueven grandes intereses y en el que se manejan los hilos con facilidad, siempre empleando el dichoso dinero para comprar la voluntad de las personas. Y SALSA es especialista en ello. Porque seguro que habrá personas implicadas: Políticos, funcionarios, propietarios y empresarios. Todos se quieren zampar un buen trozo del pastel.

Los propietarios del sector 7 se reunieron con un abogado y éste les explicó que un proyecto como este requiere de 5 años, pero que, casualidades de la vida, se va a aprobar en un año y medio.

4 comentarios:

  1. Tu artículo rezuma bilis por los cuatro costados. Mira, SALSA será la descendiente de quien sea, pero hoy en día es una empresa que, como todas las que hay en el mercado, se dedica a ganar dinero prestando unos servicios, y que está en su derecho de hacer negocios de acuerdo con la Ley. Si ello además redunda en el progreso del pueblo, tal y como lo entienden los representantes municipales libremente elegidos en las urnas, pues tanto mejor. Si al pueblo no le gusta pues que voten a otros, y si tu te crees el mejor interprete de la voluntad del pueblo, pues funda un partido y presentate tu, a ver los resultados que obtienes. Por cierto, que por las opiniones contra la familia Larios, podrías fundar el Partido Jacobino de la Axarquía, y prometer la instalación de una guillotina en la plaza de las Carmelitas.

    Querer ver manos negras e intereses oscuros y sembrar la duda sobre la honorabilidad de las personas, sin nombrar a nadie, sino únicamente a colectivos,(Políticos, funcionarios, propietarios y empresarios) me parece no solo poco correcto, sino más bien un poco cobarde, porque para hacer unas acusaciones tan vagas, lo mejor es callarse o si se tienen pruebas irse a un Juzgado a presentar una denuncia.
    Y con esto no quiero decir que los propietarios de los terrenos afectados no deban defender sus intereses y derechos, pero siempre dentro del marco legal, con recursos y en su caso procesos judiciales, pero no recurriendo a descalificaciones e insultos.

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  2. ahi! iluso!!! como se nota que no vives en la realidad!!!! tú, el que opina arriba!!!.... yo hablo desde el punto de vista del que lo está sufrienda!!! como se nota que tu chaqueta es impermeable... que te de lluvia... que te de el sol!!!.....

    y yo no estoy insultando a nadie... a veces en las críticas se utilizan términos que, aunque sean duros o REALISTAS, van acordes con el contexto...

    ¡cómo se nota que vives en una burbuja!....

    ya tienes tema para contrariarme.... DISPARA KLINT

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  3. Si eres un afectado puedo entender que desconfíes y que tengas temores de lo que pueda suceder con una parcela tuya, máximo si no conoces lo qué puede suceder, pero por lo que escribes los afectados ya se han asesorado por abogados, con lo que si hay algo que pudiera ser ilegal, se defenderán, y si no lo hay pues a cumplir las leyes, que para eso están.

    Por cierto, si los propietarios del sector no se suman al proceso urbanizador integrándose en la junta de compensación, para participar en los costes, siempre pueden intentar vender libremente, o si no serían expropiados, y entonces la discusión se centraría en cual es el justo precio de los terrenos a expropiar.

    Lo que la ley trata de promover es el desarrollo urbanístico de las ciudades, sin que uno o varios propietarios particulares puedan detener el mismo, y garantizando el derecho de estos de ser resarcidos en caso de que fuera necesaria la expropiación. De todas formas, no olvides que nada de esto sería posible sin una clara voluntad a favor de los responsables políticos municipales, concretamente del PSOE, IU y el GIPMTM, que deben estar convencidos de que es lo mejor para el pueblo.

    Con mi anterior comentario lo que te intento decir es que moderes un poco el tono porque con menos expresiones broncas puedes decir lo mismo, y hay gente de gatillo fácil, que como se sienta insultada o acusada de algo te ponen una querella, y en este tema te veo lanzado...

    Saludos

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  4. Partido Jacobino...(ummm). Una guillotina, no, pero a más de uno le daba un pico y una pala. Si a fin de cuentas, IU,PSOE, PP o como les quieras llamar son el mismo perro pero con distinto collar... vamos las mismas pulgas a fin de cuentas.
    Ya sea en el Trapiche o en Madrid. Todos se ruborizan y se dan golpecitos en el pecho cuando le surge un escándalo de cohecho al rival, gracias a Dios, el sistema de vez en cuando funciona para tirar de la manta y deja ver como las grandes empresas, bajo cuerda, consiguen los apoyos, sea de un Ayuntamiento, una Diputación o un Gobierno Autonómico. Por eso digo que son el mismo perro, al solo le cambias las siglas del collar.
    Y como suelen decir "Tiempo al pez, que picara alguna vez". El tiempo lo dirá y veremos en que queda esto, en palabras o en hechos.

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