miércoles, 7 de julio de 2010

DISCURSO INAUGURCIÓN PLACA-MONOLITO EN HONOR A LOS FUSILADOS QUE SE ENCUENTRAN EN LA FOSA COMÚN DEL CEMENTERIO DE VÉLEZ-MÁLAGA


Hoy es un día muy importante. Gracias al empeño que hemos empleado, se ha conseguido levantar este Monumento. Y por eso hay que agradecer, con honestidad, a todos los que han colaborado en tal esfuerzo; a las instituciones políticas: al Alcalde del PP, Francisco Delgado Bonilla, por ser el artífice material y a IU, Salvador Marín, por dar el “empujoncito”; a las asociaciones Foro por la Memoria y Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórico –Axarquía-, a cuya cabeza ha estado Miguel Alba en todo momento como nexo de unión.

Pero sobre todo agradecer la atención y dedicación que han tenido los familiares e interesados, ya que son ellos, en realidad, los auténticos protagonistas de este evento. Ellos, por fin, van a ver cumplir uno de sus deseos más añorados.

Esta Placa-Monolito significa más que un reconocimiento como el que hoy estamos dando. Significa la recuperación de la dignidad para los que la perdieron en su día. Significa “reconocimiento histórico” para los que estuvieron olvidados durante tanto tiempo. Significa unión y madurez Democrática. Y, por último, significa la curación de esa triste cisura llamada Guerra Civil y que tantos corazones españoles han padecido.

Este Monumento, por otro lado, expresa una clara iniciativa de hacer Justicia. Y es que no hay que olvidar, en absoluto, los pasos de gigantes que ha dado el país, dejando atrás un régimen dictatorial que tanto nos perjudicó en nuestra “evolución histórica”, y avanzando hacia una sociedad con total libertad de expresión y con un enorme abanico de posibilidades.

A su vez, no olvidemos que este Monumento intenta hacernos comprender que, ante todo, hay que ser HUMANOS. Aún en el presente existe un lenguaje atemporal; viejos tópicas como “fascista”, “rojo”, que hacen referencia a insultos de naturaleza política. Y la diferencia subyace en que han pasado más de 70 años de aquello y seguimos empleando tales términos cuando ciertas “mentes anacrónicas” critican a alguien que piensa diferente a ellos. Nuestra sociedad ha cambiado mucho desde entonces. Vivimos de manera muy diferente a la empobrecida España de los años 30. Ahora, CASI todo el mundo puede trabajar dignamente; puede hipotecar su vida en casas, coches o bienes muebles; puede expresarse en público; puede sacarse una carrera; y las mujeres pueden gozar de una mayor libertad económica y de derechos civiles.

Pero nos hallamos arrollados por una “oleada consumista” que nos turba el conocimiento; al mismo tiempo, hemos heredado viejos odios, que nos hace comportarnos ciegos e ignorantes ante la Historia… Que este monumento lleve el conocimiento del horror a las generaciones futuras… Pero que lo haga con un mensaje de Paz y Reconciliación. Y si nos quitamos las máscaras, configurados por arquetipos políticos, económicos o religiosos, sólo nos queda la Humanidad… Y el día que perdamos la “Humanidad”, plantaremos una semilla para la intolerancia. Y la intolerancia es la perdición del hombre.

En honor a los que murieron injustamente. En honor a sus familiares por sus padecimientos. En honor a la Paz y a la Tolerancia…

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