martes, 25 de octubre de 2011

M83

Ahora, en este preciso instante, cuando la cortina de la noche se cierra lentamente hasta oscurecer mis sentidos, oigo voces lejanas de tiernos sentimientos que quedaron atrás en el camino.

Ahora, en este preciso instante, desearía paralizarlos, atraparlos, guardarlos para siempre jamás y saciarme de ellos mientras existan.

Ahora, más que nunca, siento la pesadez de los párpados ensangrentados por el vacío que hiere dentro de mí como dagas emponzoñadas, solo que ya es demasiado tarde para conseguir el antídoto.

Ahora, en este preciso instante, me siento vulnerable... vulnerable a las flechas negras de la vida...

¿Dónde estás, hada del reposo?


1 comentario:

  1. Todo llega, y lo hace cuando tiene que hacerlo. Entonces te darás cuenta de que no era tan tarde y que todo lo que pasaste no fue tan terrible. Y es que para sentirse fuerte, antes hay que ser vulnerable :)

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